Arcano del día: caballo de bastos

La vida es un constante cambio, algunos más suaves y casi imperceptibles y otros bruscos e incómodos. Habituados a una falsa seguridad nos agarramos a lo que era, tal y como era, por miedo a enfrentar lo desconocido y miedo a no ser capaces de adaptarnos a la nueva situación.

Sin embargo, el cambio es siempre crecimiento. Nos lleva más allá de nuestros límites para que sigamos re-descubriéndonos. La vida fluye como un río y te va llevando, tenemos la opción de fluir adónde sea que nos lleva esa corriente o resistirnos a la misma. Cuando te resistes a lo que “es”, aparece el cansancio y muy posiblemente lo único que provoques es retrasar el rendirse a esa fuerza mayor que nos lleva. Hay quién elige una situación incómoda y desagradable antes que atreverse a cambiar. Eso trae amargura y agotamiento.

Dice el Tao Te Ching:       “El agua es suave y dócil. Pero mina y corroe lo duro. En el vencimiento de lo duro, ella no tiene iguales. Lo suave y lo tierno vencen a lo duro y lo grosero”

Arcano del día: cinco de oros

No hay vida que no atraviese dificultades. En ellas es dónde se produce el mayor crecimiento. La dificultad nos obliga a ponernos en movimiento, a usar nuestra creatividad, a utilizar recursos de los que no teníamos conocimiento.

En la dificultad nos conocemos a nosotros mismos, podemos ver de que pasta estamos hechos. Por regla general, descubrimos que somos más capaces de lo que creíamos ser.

El tiempo se ralentiza, los días se vuelven iguales y cargados de monotonía, no parece que haya salida. Pero todo pasa, y una vez se sale del mal momento, somos más fuertes, más creativos, más preparados. Hemos crecido.