Lectura fin de semana: La magia

Ayer alguien me hizo un comentario que me gustó mucho: “mi vida es pura magia”. Y hoy amanecí con la idea de escribir sobre ello.

¿Cómo hace alguien o cómo se siente, para que su vida sea pura magia? Seguramente cuando te encuentras “enfrascado” en tus problemas terrenales, más o menos grandes para ti (dependiendo de la actitud con la que los afrontes), esto de la magia te sonará utópico o cuanto menos lejano a tu realidad.

Hablando desde mi propia visión personal (que no tiene porque ser la tuya ni la de nadie más), la vida se vuelve mágica cuando conectas con lo que eres en realidad, que no es el cuerpo físico ni ese YO que defendemos muchas veces a capa y espada. Lo que eres en realidad va más allá, puedes llamarlo alma, esencia, espíritu, eso que cuando un día sueltes el cuerpo que habitas, seguirá adelante en una forma distinta.

Cuando empiezas a vivir desde tu esencia, descubres que todo tiene su razón de ser (incluso aquello que nos parece desagradable o nos causa rechazo), que hay un orden superior completamente organizado dónde nada sucede por azar y está trabajando para ti.

Cuando entras en esa zona, se suceden los encuentros, las sincronías, los sueños, dónde todo parece estar moviéndose en una bella danza perfectamente organizada para llevarte adónde tienes que ir, y realmente es así.

Se trata de no mirar hacia otro lado, simplemente escuchar lo que la vida está pidiendo de ti y puedo asegurarte que algún día le dirás a alguien…”mi vida es pura magia”.