Terapia Regresiva con Juan de Mora

La terapia regresiva consiste en un trabajo de hipnosis media, dónde el paciente es totalmente consciente en todo momento de lo que ocurre. Mediante esta hipnosis, se consigue disociar la mente consciente de la mente subconsciente, permitiendo acceder a la sabiduría que reside en ella.
Es un método eficaz para resolver traumas, miedos, fobias, sentido de propósito, conocimiento de uno mismo, problemas de ansiedad y problemas físicos a los que no se les encuentra explicación. A veces basta con “regresar” a la persona al momento del origen de esos problemas, que bien pueden partir de la infancia, del útero materno o de una vida anterior.
Como cuenta el prestigioso psiquiatra norteamericano Brian Weiss, la simple toma de conciencia de la persona, el conocer el origen de su problema, puede dar paso a la curación.

 

Terapia Regresiva

Estoy teniendo experiencias realmente extraordinarias y terapéuticas en las consultas de Terapia Regresiva, he sentido que es el momento de compartirla para que llegue a aquellos que la necesiten en sus procesos.

La terapia regresiva es muy útil para resolver:

-Miedos y fobias.
-Ansiedad.
-Bloqueos en cualquier aspecto: relaciones, amor, trabajos, dinero.
-Situaciones que se repiten constantemente en nuestra vida.
-Falta de conexión con uno mismo.
-Miedo a la muerte.
-Traumas de la infancia.

A través de una inducción hipnótica, en la que el paciente es totalmente consciente en todo momento de lo que está viviendo, se permite el acceso a la mente subsconsciente que nos mostrará siempre aquello que necesitemos ver o resolver. La experiencia en sí misma, ya merece la pena.

Arcano del día: Caballero de Espadas

Toma las riendas. No eres una víctima de lo que ocurre. No hay desafío que se presente que no tengas la capacidad de superar, sino no se presentaría.                                                     Es el desafío el que nos hace crecer, el que nos obliga a superarnos a nosotros mismos y así llevar a cabo el aprendizaje del alma.                                                                                                      El aprendizaje nunca termina y ocurre con más fuerza más allá de la comodidad, pero a cada desafío superado, se pierde miedo y se gana capacidad.