Producto tienda Zen: Atrapasueños en plata de ley

Los atrapasueños o “cazadores de sueños” tienen su origen en un pueblo nativo americano que, a lo largo de la década de los 60, empezó a popularizar estos objetos  confeccionados a mano para venderlos a los turistas en sus reservas. Bonitos tributos artesanales que formaban parte de su cultura y su tradición.

Los ojibwa son originarios de América del Norte, y es común encontrar asentamientos en la zona de Ontario, Wisconsin y Minnesota. Para elaborarlos, utilizaban fibras de ortiga anudadas a una especie de argolla circular o en forma de lágrima, donde confeccionaban una especie de red a modo de tela de araña. Utilizaban también madera de sauce y, por lo general, los atrapasueños tenían un diámetro no muy grande, de unos 10 centímetros.

Los atrapasueños filtran nuestro descanso nocturno. Así, mientras dormimos, las pesadillas o las malas sensaciones quedan atrapadas en ese tejido de araña central. Mientras, los buenos sueños y las sensaciones positivas bajan por las plumas inferiores, para discurrir poco a poco hasta nosotros. Cuando llega el amanecer, las luces tibias del sol hacen que las pesadillas se desvanezcan y desaparezcan para siempre en nuestro atrapasueños.  También es usado como amuleto protector antes las malas energías

Lectura fin de semana: La magia

Ayer alguien me hizo un comentario que me gustó mucho: “mi vida es pura magia”. Y hoy amanecí con la idea de escribir sobre ello.

¿Cómo hace alguien o cómo se siente, para que su vida sea pura magia? Seguramente cuando te encuentras “enfrascado” en tus problemas terrenales, más o menos grandes para ti (dependiendo de la actitud con la que los afrontes), esto de la magia te sonará utópico o cuanto menos lejano a tu realidad.

Hablando desde mi propia visión personal (que no tiene porque ser la tuya ni la de nadie más), la vida se vuelve mágica cuando conectas con lo que eres en realidad, que no es el cuerpo físico ni ese YO que defendemos muchas veces a capa y espada. Lo que eres en realidad va más allá, puedes llamarlo alma, esencia, espíritu, eso que cuando un día sueltes el cuerpo que habitas, seguirá adelante en una forma distinta.

Cuando empiezas a vivir desde tu esencia, descubres que todo tiene su razón de ser (incluso aquello que nos parece desagradable o nos causa rechazo), que hay un orden superior completamente organizado dónde nada sucede por azar y está trabajando para ti.

Cuando entras en esa zona, se suceden los encuentros, las sincronías, los sueños, dónde todo parece estar moviéndose en una bella danza perfectamente organizada para llevarte adónde tienes que ir, y realmente es así.

Se trata de no mirar hacia otro lado, simplemente escuchar lo que la vida está pidiendo de ti y puedo asegurarte que algún día le dirás a alguien…”mi vida es pura magia”.