Arcano del día: caballo de bastos

La vida es un constante cambio, algunos más suaves y casi imperceptibles y otros bruscos e incómodos. Habituados a una falsa seguridad nos agarramos a lo que era, tal y como era, por miedo a enfrentar lo desconocido y miedo a no ser capaces de adaptarnos a la nueva situación.

Sin embargo, el cambio es siempre crecimiento. Nos lleva más allá de nuestros límites para que sigamos re-descubriéndonos. La vida fluye como un río y te va llevando, tenemos la opción de fluir adónde sea que nos lleva esa corriente o resistirnos a la misma. Cuando te resistes a lo que “es”, aparece el cansancio y muy posiblemente lo único que provoques es retrasar el rendirse a esa fuerza mayor que nos lleva. Hay quién elige una situación incómoda y desagradable antes que atreverse a cambiar. Eso trae amargura y agotamiento.

Dice el Tao Te Ching:       “El agua es suave y dócil. Pero mina y corroe lo duro. En el vencimiento de lo duro, ella no tiene iguales. Lo suave y lo tierno vencen a lo duro y lo grosero”